Sin duda, antes de iniciar la aventura de ser padres de hijos de 4 patas, es necesario saber elegir el tipo de mascota que introducirás a tu hogar. Esta decisión no debe basarse en el azar ni tomarse a la ligera, ya que estaremos eligiendo una pieza clave para nuestra familia, que nos acompañará por muchos años. Una mascota no es un juguete de moda, es un ser vivo al que debemos comprometernos y por ello , la elección merece bastante análisis previo. ¿Un perro?.. ¿un gato?.. ¿un roedor?.. ¿un pez?. Para poder responder ésta pregunta, debemos analizar nuestras rutinas, estilo de vida, así como el lugar donde vivimos y saber si todos los integrantes de nuestra familia están listos para tener a este nuevo integrante en casa.
Antes de decidir el tipo de mascota que creemos que mejor se adaptará a nosotros, debemos hacernos varias preguntas para tener más claro el panorama. ¿Tengo tiempo para dedicarle a una mascota? ¿ podré sacarlo a pasear y enseñarle a dónde hacer sus necesidades? ¿mis hijos están listos para una mascota? ¿tengo el espacio donde tenerlo? ¿soy alérgico? ¿podré cumplir un tratamiento si se enferma?..
Si elegimos un perro, debemos tener claro que ellos dependen mucho de sus humanos. Como animales sociales descendientes de los lobos, que vivían en comunidad y con una clara jerarquía, los perros son animales de rutinas y de actividades de grupo. Necesitan atención de cerca los primeros meses de vida, para poder educarse y socializarse. Los perros son muy cercanos a su familia humana y buscan integrarse a ella como a su manada, a través del juego y del afecto. Necesitan alimentarse entre 4 y 2 veces al día, dependiendo de la edad y si fuera por algunos, se comerían toda la ración del día en un solo momento. Esto, obliga a tener a una persona que lo cuide de cerca por lo menos hasta aproximadamente el 2do año de edad, que se hacen un poco más independientes. En algunos casos, puede ser antes.
Si tu interés siguen siendo los perros, ahí no termina el ejercicio mental. Hay que considerar también la variable “raza”. Existen diferentes razas y sus cruces y cada una con una personalidad muy definida que nos obliga a filtrar aún más las opciones. Te recomiendo investigar las características que tiene cada una, antes de elegir y no solo guiarte por el físico y lo adorables que se ven de cachorros. Un ejemplo son los terriers, que son unos perritos adorables, pero de un carácter muy activo y decidido. “Terrier” (en francés) deriva del latín “terra”, que significa “tierra” por lo que eran empleados principalmente, para cazar bajo tierra a animales de madriguera. Ejemplos de esta raza son los Fox terrier, Jack Russell terrier entre otros, que tienen mucha energía contenida y por ello necesitan, espacio abierto donde liberarla. Este tipo de perro, no sería una opción para departamentos o para personas que no tienen tiempo para sacarlos a pasear o a correr. En este mismo grupo de Terriers, también se encuentra el Yorkshire terrier (comúnmente llamado “Yorki) que por su tamaño pequeño son mascotas de compañía, pero justamente por ser tan pequeños, no se recomiendan en familias donde hay niños muy pequeños, ya que son muy delicados.
Estos sólo son unos ejemplos que demuestra lo importante que es investigar no solo sobre la especie elegida, sino también sobre la raza antes de decidirse por una. Existe un alto índice de abandono de mascotas en el 1er año de adopción, principalmente porque no fue posible adaptarlas al estilo de vida de la familia, cuando la familia debió evaluar la afinidad antes de integrarlo en ella.
Siempre existe también la posibilidad de adoptar a un perro de raza única, donde se puede tentar a identificar su origen genético a simple vista cuando son cachorros pero fuera cual fuese su origen, siempre es una aventura descubrir su personalidad y característica física, con el pasar del tiempo. El denominador común de todos ellos, es que son animalitos muy cariñosos, fieles y agradecidos. Algunos un tanto tímidos, por los detalles desconocidos de sus primeros meses de vida, pero sin duda todos traen sorpresas y muchas satisfacciones para su nueva familia humana. ¡Anímate por uno!.
Los gatos, a diferencia de los perros, son animales mas independientes desde el día uno. Nacen con el chip de hacer sus necesidades en una caja de arena y de mantener su cuerpo limpio y acicalado. No necesitas enseñarle eso, ya viene programado. Un gato, es ideal para personas solteras, que no tienen apoyo en casa y/o no tienen mucho tiempo para dedicarle a la mascota.

Wendy, de 7 años
Después de tener a Wendy, me di cuenta que ella me adoptó a mi y no al revés. El gato decide en qué momento quiere recibir mimos y en qué momento no. Al gato puedes darle su ración del día y solo va a comer lo que corresponda en cada momento del día. Es super práctico tener un gato si quieres tener compañía, pero no puedes dedicarle mucho tiempo. La mayor tarea con un gato, es limpiar su caja de arena diariamente y desinfectarla por lo menos 1 vez por semana, además de los cuidados veterinarios que también necesita el perro. Si te animas por el gato, te recomiendo adoptar. Hay muchos gatitos que no tienen hogar y serían una gran compañía para tí. Son muy tiernos, agradecidos y fáciles de satisfacer. Es divertido verlos jugar persiguiendo sombras o curioseando dentro de cajas.
En caso que tu personalidad y/o rutina de vida no calce con los cuidados que necesitan el perro o el gato, siempre existe la alternativa de un hamster, un pez o una planta. Es cuestión de investigar las características y requerimientos de tiempo que exigen, para saber cual sería tu mejor compañía en casa. Recuerda que cualquier ser vivo que elijas, es una responsabilidad y amerita cuidados y atenciones a los cuales tienes que comprometerte. Mucha suerte!.
COMÉNTAME TUS DUDAS SOBRE LA ELECCIÓN DE LA MASCOTA IDEAL PARA TI


Deja un comentario